Apelación a La Junta Universitaria

En la Ley de la Universidad de Puerto Rico se destaca su obligación de servicio al pueblo de Puerto Rico y su debida fidelidad a los ideales de una sociedad integralmente democrática. Conscientes de esto, y dadas las razones que se expresan a continuación, hacemos un llamado a las altas instancias universitarias mediante este comunicado abierto sobre asunto que reviste tanta importancia para nuestro País. Recabamos de dichas autoridades, los miembros de la Junta Universitaria y la Junta de Síndicos, que no aprueben la implantación del Proyecto de Reconceptuación que recoge el documento Un Nuevo Bachillerato para el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (el “Proyecto”). Como profesores universitarios comprometidos con la educación superior, apoyamos e, incluso, iniciamos cambios que estén fundamentados y mejoren los ofrecimientos académicos para nuestros estudiantes. Sin embargo, éste no es el caso con dicho Proyecto.

  1. El Proyecto carece de justificación. Carece de estudios de campo, repaso de literatura, estudios de egresados y estudiantes, estudios de universidades destacadas, estudios de reestructuraciones similares, etc. Carece, pues, de lo que es esencial para toda propuesta curricular: una sección que elabore la necesidad y justificación de “reconceptualizar.”

    Por otro lado, el Proyecto hace caso omiso de estudios que contradicen sus premisas y recomendaciones. Algunos ejemplos son los siguientes:

    1. El Proyecto ignora los estudios que cuestionan y contradicen tanto su base filosófica constructivista así como muchos de sus demás supuestos.
    2. Los estudios entre egresados (2001) y estudiantes (1998) realizados por la Oficina de Planificación Académica (Decanato de Asuntos Académicos, Recinto de Río Piedras, “OPA”) contienen hallazgos que contradicen lo que se podría suponer por la lectura del Proyecto. Ninguno de estos estudios se consideran en el Proyecto. El segundo, titulado Perfil del Estudiante de Bachillerato: Percepción Estudiantil del Bachillerato, ha estado disponible desde febrero de 1998. De hecho, fue el propio Comité de Reconceptualización del Bachillerato el que solicitó a OPA “el diseño y la realización” de esta investigación, según consta en la sección “Trasfondo” del documento. Entre sus colaboradores se encuentran miembros de este Comité (Perfil del Estudiante, Apéndice 1).

      1. Estudio de Egresados del Bachillerato (2001) Los siguientes hallazgos se basan en las contestaciones mayoritarias de los 1580 egresados que contestaron el cuestionario:

        • No es el número “excesivo” de créditos la causa de que muchos estudiantes tomen nueve semestres o más en completar su grado de bachillerato. Por el contrario, los datos sugieren razones personales o deficiencias en los procesos de matrícula y orientación.

        • La mayoría de los egresados consideró que deben permanecer igual la cantidad total de créditos, el número de créditos requisito de facultad, de concentración, de electivas libres y de cursos interdisciplinarios.

        • La mayoría se expresó satisfecha en particular con los aspectos curriculares (contenido de cursos, calidad académica) y docentes (interés de los profesores en el proceso de enseñanza) de la concentración y los requisitos de facultad.

        • La mayoría se expresó satisfecha con la integración de lo aprendido a sus experiencias personales.

        • Los aspectos positivos principales que señalaron son aspectos curriculares y docentes. Las limitaciones más bien radican en los procesos de matrícula y orientación.

        • La gran mayoría consideró que la formación académica recibida en el Recinto le ha preparado de forma excelente/buena para llevar a cabo estudios posteriores y para competir en el mercado laboral.

      2. Perfil del Estudiante de Bachillerato (1998) Los siguientes hallazgos se basan en las contestaciones mayoritarias de los 661 estudiantes que contestaron el cuestionario:

        • La mayoría expresó satisfacción con los “aspectos, servicios y actividades de la vida estudiantil en el Recinto de Río Piedras.” Los renglones en los que se observa mayor satisfacción son los aspectos curriculares–contenido de los cursos y nivel de complejidad de los cursos–, además de con el ambiente universitario en general.

        • La mayoría expresó preferir el ofrecimiento de los cursos básicos durante el primer año de estudios y en la Facultad de Estudios Generales. También prefirió “dejar igual” los componentes del Bachillerato.

        • La mayoría recomendó aumentar los cursos de práctica y participativos de discusión. Esto coincide con las recomendaciones del Proyecto. Sin embargo, contrario a lo que se podría suponer mediante la lectura del Proyecto, la mayoría recomendó “dejar igual” los cursos de laboratorio (de hecho, esta respuesta obtuvo un porcentaje mayor que el aumentar los cursos participativos de discusión) y un 46.3% contestó “dejar igual” los cursos a base de conferencia (un porcentaje superior a los que recomiendan reducirlos; de hecho, un 21.3% incluso recomienda aumentarlos.).

        • La mayoría se expresó satisfecha con su experiencia universitaria en renglones relacionados con su desarrollo personal, académico y profesional.

        • Contrario a lo que se podría suponer mediante la lectura del Proyecto, la mayoría de los estudiantes estuvo de acuerdo o parcialmente de acuerdo con la secuencia curricular, la integración entre las diversas disciplinas y el balance entre el componente teórico y el práctico. Más aún, un 52.1% respondió estar de acuerdo o parcialmente de acuerdo con la flexibilidad del programa y sólo un 38.4% estar en desacuerdo. Cabría preguntar qué recomendaciones haría este grupo de estudiantes para atender ese asunto dado que, por otro lado, la mayoría se expresó satisfecha con la estructura curricular actual.

        En conclusión, estos estudios no sugieren una reestructuración del Bachillerato como la propone el Proyecto. A la luz de los datos, una verdadera reconceptuación, entre otras cosas, debería fomentar el que los estudiantes se involucren en servicio comunitario y en trabajos de investigación con los profesores. También debería promover la participación en las actividades académicas, sociales y culturales. Por supuesto, debería atender las deficiencias en los servicios de matrícula y alimentación, entre otros servicios del Recinto.

  2. El Proyecto no establece la relación entre el esquema curricular propuesto y el logro de su Perfil del Egresado. ¿Realmente conduce al logro de este Perfil? Por ejemplo, ¿cómo el esquema propicia que se logren los siguientes renglones del Perfil?

    1. Renglón 4: “Valore, critique y renueve el conocimiento, y desarrolle la capacidad para obtener, manejar y evaluar la información como parte del aprendizaje de por vida.”

    2. Renglón 5: “Conozca y aprecie la sociedad y la cultura puertorriqueñas con sus diversas raíces y en su continua interrelación con otras sociedades y culturas.”

    3. Renglón 2: “Cultive y desarrolle el conocimiento de sí mismo, así como la salud integral y el buen uso del ocio.”

    4. Renglón 1: “Cultive y desarrolle valores éticos, cívicos y estéticos que enriquezcan su vida y que le permitan contribuir positivamente al bienestar de nuestra sociedad.”

    5. Renglón 10: “Domine las competencias de razonamiento cuantitativo necesarias para el manejo de la información matemática y estadística.”

    6. Renglón 7: “Cultive la imaginación, creatividad e iniciativa y desarrolle la aptitud emprendedora que lo capaciten para realizar proyectos de investigación, creación y aplicación del conocimiento en iniciativas de alcance económico, social y cultural.” [énfasis añadido]

  3. El Proyecto contiene muchas contradicciones. Por ejemplo,

    1. Expresa perseguir flexibilidad pero impone límites de créditos para los varios componentes del esquema curricular, al igual que para el total de créditos del bachillerato. Esto es inflexibilidad dado que ignora las características y exigencias particulares de cada programa. Ignora, además, las fortalezas y deficiencias en la preparación académica de los estudiantes admitidos.

    2. Expresa perseguir integración del currículo pero omite explicar cómo se logrará tal integración.

    3. Expresa perseguir variedad y flexibilidad, pero unos Comités de Destrezas establecerán política institucional.

  4. Muchas facultades no tuvieron la oportunidad de revisar la versión final del Proyecto antes de que el Senado Académico del Recinto llevara a cabo la votación sobre el mismo en mayo de 2001. Esa versión final difiere en aspectos sustanciales de la que antes se había circulado entre los profesores (por ejemplo, cambios en el esquema curricular propuesto, la creación de diversos Comités de Destrezas, ausencia de una sección que explique porqué reconceptualizar, etc.). En ausencia de esto, los Senadores Académicos no pudieron representar con todos los elementos de juicio la posición de sus facultades en la votación final.

  5. Muchos sectores de la comunidad universitaria del Recinto, y aún fuera de éste, han expresado su oposición al Proyecto. Entre otros:

    1. Documentos de la Facultad de Humanidades

    2. Documentos de la Facultad de Estudios Generales

    3. Documentos de profesores de la Facultad de Ciencias Naturales

    4. Resolución de no endoso del documento La Interpretación y la Comprensión

    5. Resoluciones de la Facultad de Administración de Empresas

    6. Artículo “La Utopía Defectuosa” de un colega de otra institución universitaria

  6. El Proyecto no considera debidamente aspectos de administración, implantación y presupuesto, que son de vital importancia en la evaluación de cualquier propuesta. La propia Certificación 93-113 del Consejo de Educación Superior exige que se discutan estos aspectos en casos de revisiones curriculares de programas académicos. Las siguientes son algunas de las muchas interrogantes que quedan sin respuesta: tamaño de secciones de estudiantes, aspectos de traslados, transferencias, convalidaciones, secuencias, prerrequisitos,… Por ejemplo, ¿cuáles son los efectos de la implantación del Proyecto sobre las demás unidades del sistema?

  7. Un nutrido número de los miembros del personal docente (190, lo cual equivale a más del 10% del claustro del Recinto) firmó una carta con fecha del 9 de mayo de 2001 dirigida al Rector en la que se le solicitó que convocara “a una reunión del claustro del Recinto de Río Piedras para examinar cuidadosamente los méritos y alcances del referido proyecto antes de la votación del mismo en el Senado Académico.” Aunque esta solicitud se dio a conocer al Senado Académico, éste procedió con la votación final. Es decir, el Senado hizo caso omiso de la inquietud legítima de un sector considerable del personal docente que se supone represente. Posterior a esta fecha, un grupo de los profesores que firmaron dicha carta ha tratado en múltiples ocasiones de que se atienda la solicitud de reunir al Claustro al menos para discutir ampliamente el Proyecto. Las gestiones con la Rectoría del Recinto de Río Piedras han resultado infructuosas.

  8. Es una burla proclamar una “comunidad de aprendizaje” y que el Senado Académico haya votado sobre la aprobación del Proyecto sin que antes se haya dado un amplio intercambio de ideas sobre la versión final del documento (circulado entre el personal docente después de su aprobación, no antes) tanto en las facultades como en una reunión del Claustro.

Las razones anteriores nos obligan a apelar al sentido de compromiso y prudencia de las autoridades universitarias de mayor instancia, los miembros de la Junta Universitaria y de la Junta de Síndicos, para que no aprueben la implantación de un proyecto en torno al cual existen serias interrogantes y que, por ende, encierra unas repercusiones potencialmente negativas sobre generaciones futuras de estudiantes, nuestra Institución y nuestro País.


Grupo de Universitarios pro Excelencia Académica. Río Piedras, abril 2002

Referencias

Las Referencias se presentan según el punto correspondiente en el documento.

Senado Académico del Recinto de Río Piedras. (2001, mayo). Un Nuevo Bachillerato para el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Río Piedras: Senado Académico, Universidad de Puerto Rico. (“Proyecto“)

Punto 1

1.a. Constructivismo:

Carnine, D. (2000). Why education experts resist effective practices (and what it would take to make education more like medicine). Washington, D. C.: Thomas B. Fordham Foundation.

Grossen, B. (1998). What does it mean to be a research-based profession? En What’s Gone Wrong in America’s Classrooms, editado por Williamson Evers. California: Hoover Institution Press, Stanford University.

Hirsch, E. D., Jr. (1996). The Schools We Need and Why We Don’t Have Them. New York: Doubleday.

Kozloff, M. A. (1998, May). Constructivism in education: Sophistry for a new age. Wilmington: University of North Carolina.

1.b. Estudios:

Oficina de Planificación Académica. (2001). Estudio de Egresados del Bachillerato. Río Piedras: Decanato de Asuntos Académicos, Universidad de Puerto Rico.

Oficina de Planificación Académica. (1998). Perfil del Estudiante de Bachillerato: Percepción Estudiantil del Bachillerato. Río Piedras: Decanato de Asuntos Académicos, Universidad de Puerto Rico.

Punto 5

Selección de documentos que expresan oposición o críticas sobre el Proyecto:**

Departamento de Bellas Artes. (2000, marzo). Informe del Departamento de Bellas Artes sobre el Proyecto de Reconceptualización de Un nuevo bachillerato para el 2000. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Departamento de Estudios Hispánicos. (1998, febrero). Posición del Departamento de Estudios Hispánicos ante el Anteproyecto para la Reconceptualización del Bachillerato. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Departamento de Filosofía. (1998, febrero). La postura oficial del Departamento de Filosofía ante el anteproyecto titulado Un nuevo bachillerato para el 2000. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Departamento de Historia. (2000, abril). “¿Por qué reconceptualizar?” Proyecto. Un nuevo bachillerato para el 2000. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Departamento de Historia. (1998, febrero). Propuesta de Bachillerato. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Departamento de Inglés. (2000, marzo). La posición del Departamento de Inglés de la Facultad de Humanidades respecto a las propuestas para la Reconceptualización del Bachillerato. Río Piedras: Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico.

Facultad de Estudios Generales. (2000, octubre). Manifestación durante reunión del Senado Académico. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Duchesne Winter, J. (1999, octubre). El “nuevo bachillerato para el 2000” y el ajuste neoliberal de la universidad. Diálogo, pág. 27.

Fred, I. (2001, mayo). Razones en contra del Proyecto. Presentado en Asamblea de la Facultad de Estudios Generales. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Rodríguez Fraticelli, C. (2000, enero). Creando tigres de papel: la estrategia discursiva de la reconceptualización. Diálogo, pág. 24.

Pennance, P. (2001, December). Comments on the Quantitative Reasoning Report and the Bachelor’s Reconceptualization Project. Río Piedras: Departamento de Matemáticas, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad de Puerto Rico.

Teleman, S. (1999, November). Letter to the Chairman. Río Piedras: Departamento de Matemáticas, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad de Puerto Rico.

Resolución sobre el Informe La interpretación y la comprensión: Elementos fundamentales del razonamiento cuantitativo. Firmada por profesores de la Facultad de Ciencias Naturales en marzo de 2001.

Facultad de Administración de Empresas. (2000, abril). Resolución de la Facultad de Administración de Empresas en torno al Proyecto: Un nuevo bachillerato para el 2000. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Facultad de Administración de Empresas. (2001, febrero). Resolución y Moción ante el Senado Académico de la Facultad de Administración de Empresas sobre el modelo curricular propuesto. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Alicea, D. (1998). La utopía defectuosa. Río Piedras: Universidad del Turabo.

Punto 6
Consejo de Educación Superior. (1998, febrero). Certificación número 93-113. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Punto 7
Carta al Rector. Firmada por 190 miembros del personal docente del Recinto en mayo de 2001. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico.

Punto 8
Centro de Excelencia Académica. (1999). Hacia una comunidad de aprendizaje: Reflexiones y recomendaciones en torno a los procesos de enseñanza-aprendizaje en el Recinto de Río Piedras. Río Piedras: Decanato de Asuntos Académicos, Universidad de Puerto Rico.

Notas

** Aunque los documentos con fecha de 1998 evalúan el Anteproyecto. Un nuevo bachillerato para el 2000, la mayoría de sus señalamientos aplican también al Proyecto. Los documentos con fecha posterior se refieren a una versión del Proyecto que se circuló en 1999 y cuyo título era Proyecto. Un nuevo bachillerato para el 2000. Como se hace constar en el punto 4 de nuestra Apelación, la versión final de Proyecto se circuló en el Recinto después de que el Senado Académico lo aprobara en mayo de 2001.