Claustro Rechaza el “Nuevo Bachillerato”

En una asamblea histórica de más de tres horas de duración, convocada el pasado lunes 5 de mayo en el Coliseo Guillermo Angulo de Carolina por la señora Rectora Gladys Escalona de Motta, después de escuchar su informe rectoral de unos veinte minutos en defensa del nuevo bachillerato y de deliberar el asunto propuesto, los claustrales acordaron solicitar al Senado Académico del Recinto de Río Piedras la derogación inmediata del cuestionado bachillerato. Profesores, investigadores, bibliotecarios, trabajadores sociales, psicólogos, orientadores y consejeros académicos asistieron masivamente a la convocatoria. A pesar de las condiciones adversas a la celebración de la reunión y a los intentos deliberados de profesores reconceptuadores de presionar a colegas de que no firmaran las listas de asistencia y de que no entraran al Coliseo para que no se pudiera constituir reglamentariamente la asamblea, ya a las 9:00 a.m. estaba configurado el quórum necesario para iniciar los trabajos. A las 10:00 a.m. había presente cerca de 600 claustrales y la moción de derogación ya se había presentado, debidamente secundada.

Hubo intentos de prolongar la discusión a los fines de amordazar al Claustro e impedir que votara como cuerpo institucional sobre la pertinencia del discutido “nuevo bachillerato” o su derogación. Quedó establecida la actitud autoritaria e intransigente de un grupo de reconceptualistas dirigidos por el decano de Ciencias Naturales y la Dra. Ana Helvia Quintero, quienes al momento de votar abandonaron la asamblea para impedir la expresión democrática del Claustro mediante la impugnación de falta de quórum. El ex Decano de Asuntos Académicos Carlos G. Ramos Bellido aprovechó la salida del Coliseo de unos veinticinco reconceptualistas para plantear falta de quórum y amordazar así al Claustro. Sin embargo, prevaleció el espíritu democrático y la voluntad claustral de hacer sentir su razonable parecer de derogar una iniciativa de cambio que se quería imponer sin el consenso necesario de claustrales y estudiantes.

Habían transcurrido más de dos años desde que unos 180 profesores solicitamos a las autoridades universitarias la celebración de una reunión claustral para deliberar un proyecto, cuya versión final ni siquiera se permitió que las facultades examinaran antes de que el Senado Académico la considerara para su aprobación.

Todos hemos derivado conclusiones aleccionadoras de esta magna asamblea. La votación abrumadora de 329 votos a favor de la derogación inmediata del “nuevo bachillerato”, frente a 72 votos en contra y 58 abstenidos, es decir, más de 4 a 1 a favor de la derogación, ejemplifica el compromiso claustral de rechazar iniciativas de cambios mediocres. Es un no rotundo a la caricatura pedagógica de una propuesta de bachillerato que se quería imponer sin el debido proceso de deliberación y que reduce el rigor académico que nuestro estudiantado necesita y debe recibir en su formación universitaria en disciplinas medulares como son el Inglés, el Español, las Matemáticas y demás cursos generales de educación humanística.

Confiamos en que el Senado Académico y su Presidenta, la Rectora Escalona de Motta obrarán conforme a la voluntad democrática de los claustrales. Hacer lo contrario sería provocar un estado de desasosiego general, cuyas consecuencias impredecibles caerían sobre los hombros de la Rectora, del Presidente Antonio García Padilla y del Presidente de la Junta de Síndicos Salvador Antonetti. En manos del Claustro está el destino del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico y con el respaldo decidido y la solidaridad de los estudiantes y de nuestro pueblo vamos a cumplir cabalmente, como hasta ahora lo hemos hecho, con la misión universitaria de ofrendara nuestro estudiantado un bachillerato de excelencia.

Grupo de Universitarios pro Excelencia Académica

8 de mayo de 2003